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viernes, octubre 29, 2004

Conmemorando el crack del 29...

A pocas horas para terminar la semana... y en la recta final de las elecciones en Estados Unidos, cuyo desenlace influirá sin lugar a dudas en la recta final del año y en el resto del mundo, les recomiendo la lectura de este interesante artículo que aparece hoy en el diario ABC, día después del aniversario del crash de 28 de octubre de 1929:

Wall Street conmemora el «crack» del 29 sin garantías de que la crisis no se pueda repetir

En el artículo, se da un repaso a las circunstancias históricas que llevaron a esa terrible crisis del 29 y se comenta un ensayo de Steele Gordon que ha sido muy bien acogido por la crítica precisamente sobre este tema. Gordon está claro que se ha documentado muy bien. Destacar algunas citas:

"Como resalta Steele Gordon, en el verano de 1929, Wall Street y sus millones de clientes estaban completamente fuera de sintonía con la realidad económica, mientras «los sueños de hacerse ricos bailaban sobre sus cabezas».

Hace unos días, Charles Gibson comparaba en el londinense «Sunday Business» lo ocurrido en el 29 y el panorama de hoy, hijo todavía de la «exuberancia irracional de los mercados». Después de haber ascendido a un inigualable 386 puntos en septiembre de 1929, el índice Dow Jones llegaría a caer hasta los 40,56 tres años después, un 89%s, y necesitaría 25 años antes de que recuperara su nivel anterior al «crack» en términos nomiales y hasta los años setenta para recuperarse en términos reales.

Aunque, añade Gibsdon, los desequilibrios no son tan monumentales como en el período de entreguerras, la deuda nacional de Estados Unidos es de más de siete billones de dólares, comparados con un Producto Interior Bruto de casi 11 billones. Pero si se añaden los casi cuatro billones de dólares que necesitan para equilibrar sus cuentas la Seguridad Social y Medicare (prestación de ayuda médica a los ancianos), el panorama es más que inquientante, a lo que nada contribuye el callejón sin salida de Irak y la imparable crecida de precio del crudo."

Como verán en el resto del artículo, Gibson deja claro que, aunque sea más difícil que en aquella época, como poderse descartar otra crisis del mercado tan seria como aquella no se puede descartar del todo. El detonante para él podría ser que bajara fuertemente el precio de la vivienda y por supuesto que el Banco de Japón dejara de financiar a EEUU, entre otras cosas.

Desde luego el Gobierno de EEUU por su propio bien y el de toda la aldea global financiera debe ponerse las pilas cuando pasen las elecciones y se dejen ya de retórica unos y otros y, por doloroso que sea, debe a empezar a tomar medidas prudentes y sensatas para atajar su montaña de deudas.

No es fácil que vuelva a suceder aquello del 29, la situación es muy distinta, incluso en el propio mercado, todo es diferente. A título de curiosidad hoy en día Wall Street, con los futuros en el Globex, está abierto las 24 horas y en aquel lejano 1929 se fijaban los precios en dos horas y se cerraba hasta el día siguiente, hay multitud de medidas anti crash en el mercado, los bancos centrales intervienen rápidamente a la más mínima. Por tanto, las probabilidades de algo similar son bajas, pero por si acaso en estas fechas donde se recuerda aquel crash del 28 de octubre de 1929 siempre es bueno filosofar un poco y pedir a los políticos más prudencia y sensatez en las medidas económicas que tenga que tomar.

Saludos y aprovechen para relajarse estos días...

jueves, octubre 21, 2004

De mayor quiero montar un Hegde Fund

Los que me conocen desde hace tiempo, recordarán que hace unos cuantos años, algunos por aquel entonces llamados "locos del mercado", decidimos idear fórmulas más imaginativas en las que haciendo coincidir deseos de dos partes distintas, generábamos operaciones alternativas, que daban lugar a depósitos referenciados a valores, índices, tipos de interés, etc...

Los tiempos pasan, el desencanto por la evolución de los mercados en general, unida al clima de crisis económica y contexto de bajos tipos de interés, han provocado una huida cada vez mayor hacia este tipo de operaciones, llamadas de gestión alternativa.

La titulización de estas operaciones en formato de bonos, ha fomentado su popularización entre Instituciones de Inversión Colectiva, SICAVs, Carteras Institucionales, hasta el punto de haber generado un mercado secundario de operaciones en principio privadas, que compite ya con el de la propia renta fija convencional.

Tanto ha sido el capital que han llegado a acaparar este tipo de inversiones, y tanta la calificación de los que las instrumentan, osea, los gestores que las generan y los market makers que las emiten, que en los últimos tiempos se ha abierto un debate en los mercados sobre el papel que desempeñan los hedge funds.

Muchos piensan que son los culpables de algunos de los males que nos aquejan y, por supuesto, se ha escuchado a hasta algún político culpándoles directamente de la subida del precio del crudo, por ejemplo. Opiniones negativas hemos escuchado muchas, pero creo que, como en todo debate, hay que escuchar a ambas partes antes de scar conclusiones.

A continuación os transcribo unas líneas procedentes de uno de las mejores entidades a la hora de trabajar la gestión alternativa: NIBC Petercam, del Grupo Holandés NIB, que trabaja activamente los hedge funds desde hace ya tiempo.

El bueno de Cárpatos les ha formulado varias preguntas en su boletín diario que creo muy interesantes analizar para formarnos una mejor idea de cómo trabajamos los denominados gestores alternativos, de la experiencia vivida hasta el momento y del papel que esperan jugar estos fondos en el futuro que viene. Me he permitido la osadía de complementarlas con mi experiencia personal en gestión alternativa para redes bancarias minoristas.

De momento en España no se comercializan fondos de gestión alternativa. No debemos olvidar que hedge funds aquí no se pueden comercializar mientras la CNMV no decida autorizar este producto al que por lo visto ve muy peligroso.

1.- ¿Qué es en su opinión un Hedge Fund?

Un Hedge Fund no es más que el vehículo utilizado para llevar a la práctica una gestión alternativa a la tradicional comercializada por los Fondos de Inversión. Como dijo Richard Bookstaber, el universo de la gestión alternativa es justamente eso, el Universo. Son todas las estrategias posibles excepto una: comprar y mantener. Analizar y describir los Hedge Funds sería entonces como estudiar la Historia del mundo excluyendo por ejemplo a Francia.
Hasta ahora, las ilimitadas posibilidades de gestión que ofrecen los mercados mundiales y sus innumerables instrumentos han confinado su creación y comercialización a países con laxas legislaciones en materia de productos de inversión. Las nuevas ideas siempre han estado por delante de la legislación a la que sobrepasaban y por ello estaban forzados a ser creados "fuera", simplemente para disfrutar de una mayor libertad de actuación. Afortunadamente, parece que la mentalidad está cambiando y poco a poco se están convirtiendo en productos muy demandados a nivel mundial. Esto está produciendo un cambio en las legislaciones de varios países, como vimos en Francia, Italia y Alemania, y ahora en España con el nuevo reglamento a punto de aparecer.

2.- ¿Son peligrosos los Hedge Funds?

La realidad, en contra de la opinión popular que se ha creado, es que los Hedge Funds son la inversión más segura y rentable desde hace más de 20 años. Hasta la actualidad, los grandes patrimonios o instituciones, pagaban enormes sumas a gestores para que consiguieran rentabilidades absolutas por encima del tipo de interés libre de riesgo, independientemente de lo que hiciera el mercado. La alta especialización requerida y los circuitos tan cerrados por los que se puede acceder a estas operativas, han retrasado el acceso a estos productos. Por otro lado, hay estrategias y operaciones que son peores en la medida en que va entrando más volumen de capital en ellas. Por ejemplo, un buen arbitraje deja de serlo en la medida en que compradores y vendedores "liman" la ganancia inviertiendo capital en la operación.

A diferencia de la inversión tradicional, generalmente ligada a la evolución de un índice bursátil o de renta fija, el objetivo de rentabilidad suele ser absoluto y en función del riesgo. Es decir, no se persigue replicar lo que haga la Bolsa por ejemplo con sus subidas y caídas, sino ofrecer una rentabilidad anual objetivo independientemente del comportamiento de los mercados. Así, mientras la gran mayoría de las acciones tienen una volatilidad del 25%s ofreciendo una rentabilidad objetivo del 5-10%s, la mayoría de Hedge Funds tiene una volatilidad inferior al 10%s ofreciendo una rentabilidad alrededor del 15%s. Y esto, independientemente de si la Bolsa sube o baja. No vemos cómo un producto con esta filosofía puede resultar peligroso para el inversor final.

Para conseguir estos objetivos, más de la mitad de los Hedge Funds ni siquiera usan un apalancamiento mayor de 2 a 1. Lo que hacen es invertir en estrategias muy diversas, que los instrumentos financieros y la moderna tecnología permiten, para conseguir rentabilidades a partir de la propia complejidad de los mercados.

Creados con el mismo espíritu empresarial que cualquier Sociedad, su tasa de quiebra es comparativamente menor a la de cualquier otra actividad industrial. La mayoría de los pocos Hedge Funds que tienen que cerrar lo hacen simplemente porque no consiguen atraer el suficiente capital para cubrir gastos, no porque generen fuertes pérdidas. Los controles de riesgo son férreos y sistemáticos, la mayoría de las veces auditados por organismos externos. Al ser el principal inversor de estos productos Institucional, se exige un profundo conocimiento de dónde, cómo y quién va a gestionar el Fondo.

Sin embargo, y gracias al punto de vista sensacionalista de muchos medios trasmiten, todos tenemos en la cabeza los puntuales casos del LTCM y del Eifuku, dos ejemplos en un Universo de unos 7.000 Hedge Funds. Lo que desvirtúa la realidad de estos productos trasmitiendo una imagen distorsionada. Mientras, muchos de los inversores particulares prefieren invertir su dinero en acciones cotizadas de compañías apalancadas (endeudadas) en ocasiones más de 10 veces su capital o en productos que exigen una profunda formación financiera como los warrants, algo perfectamente aceptado por el organismo regulador.

Conviene no obstante recordar, que al igual que ocurre con los Fondos de Inversión Inmobiliaria, que en determinados momentos han debido de "cerrarse", esto es, no admitir más capital, las operaciones buenas o excelentes, no lo son en importe y momento ilimitado. La entrada de capital en ciertas operaciones las empeora y por tanto, estos productos no son una alternativa para el gran público desde el momento en que grandes fondos de gestión alternativa, salvo casos contados, son mucho más pesados de gestionar y por tanto peores en sus retornos, que carteras de inversores particulares e institucionales.

Son estos últimos, los que con un periodo de permanencia y un mayor conocimiento de su nivel de riesgo permitido pueden optimizar mejor los retornos y entrar en operaciones más rentables.

Por ejemplo, supongamos una operación que a corto plazo genera una bajada en el valor liquidativo, pero que en 2 años genera un beneficio del 20%. Un fondo abierto al gran público no se podría permitir posiblemente una bajada hoy en favor de un rendimiento a futuro, pues el castigo via reembolsos o temor de clientes y oficinas, sería inmediato. Son muchos los ejemplos que he vivido.

Baste ver los pobres resultados de la totalidad de Fondos de Gestión Dinámica que han lanzado las entidades en los últimos meses, muy lejos de lo que carteras privadas con la misma política de inversión han logrado.

3.- Los Hedge Funds son acusados de manipular el mercado, ¿qué piensa usted de eso?

Siempre ha existido un temor irracional por lo desconocido, asociando cualquier suceso incomprensible a aquello que no conocemos. La falta de información que generalmente se ha asociado a este tipo de productos (debido simplemente al hecho de operar en territorios off-shore y no poder publicitarse por ley en países como Estados Unidos) y la escasez de una cultura financiera evolucionada ha propiciado que la prensa recurra a ellos cuando sucede algo imprevisto, generalmente negativo. Como no se sabe qué hacen, los culpables deben de ser ellos.

Sin embargo, la capacidad de los Hedge Funds para manipular los mercados es muy limitada. Del conjunto total de activos a nivel global, los Hedge Funds apenas controlan el 1.5%s (Un poco menos de un billón de Dólares frente a los 74.000 billones del total de activos mundial). En cambio, las carteras de los grandes bancos controlan un 72%s de los activos totales, 52.000 billones de Dólares.

Evidentemente, al ser gestionados por profesionales altamente cualificados, en contadas circunstancias de inestabilidad podrían llegar a desencadenar algún movimiento de corto alcance. Pero de ahí a pensar que son los responsables de las grandes tendencias macroeconómicas o de la subida del petróleo hay un abismo insalvable. Una cosa es aprovechar un desequilibrio macroeconómico dado por el mercado como hizo George Soros en el 92 con la Libra, y otra muy distinta considerarle autor y responsable de su caída y posterior salida del sistema monetario.

4.- Ustedes como gestores de Hedge Fund ¿sufren como nosotros en los mercados cuando hacen cosas como la de este año de laguna de volatilidad y lateralidad?

Todo cambio en la naturaleza de los mercados supone un esfuerzo de adaptación en el mundo de la gestión activa. Tras varios años con altas volatilidades en los que diversas estrategias han dado excelentes resultados mientras la gestión tradicional sufría pérdidas históricas, todos los Hedge Funds están intentando adaptarse a este nuevo entorno. No está siendo un camino fácil, pues algunas de las estrategias están sufriendo ante la ausencia de volatilidad. Sin embargo, la riqueza de los mercados permite que con suficiente esfuerzo y creatividad, la gestión se adapte al entorno rápidamente. A principios de los ’90 la baja volatilidad también perjudicó las rentabilidades en cierta medida, hasta que las oportunidades del mercado fueron captadas y capitalizadas de nuevo por los gestores.

Hace un tiempo éramos vendedores de opciones... ahora tratamos de comprarlas, para beneficiarnos de las subidas del mercado, con menor riesgo que la tenencia directa de los activos en que se invierte.

5.- ¿Qué opinan de los famosos program trading que manejan más de la mitad del volumen del NYSE-Bolsa de Nueva York?

Mi opinión personal es que se trata más bien de multitud de operaciones de pseudo-arbitraje, que pueden ser interpretadas como sistemas de trading si por ello entendemos un sistema automatizado de gestión. Las operaciones de pseudo-arbitraje entre mercados tienden a reducir la volatilidad y aumentar la correlación entre productos, en ausencia de catalizadores que muevan los precios en determinada dirección. La estabilidad de mercados requerida en un periodo pre-electoral como el que estamos ha propiciado este tipo de estrategias que están siendo explotadas muy activamente.

De la misma manera que es un error achacar a los Hedge Funds la excesiva volatilidad cuando ésta aparece, cometeríamos el mismo error al hacer responsables a los Hedge Funds de la baja volatilidad de este último año. Sobretodo cuando esa misma baja volatilidad está produciendo los resultados más pobres en gestión alternativa desde el 98.

6.- ¿Cómo se organiza la jornada un gestor de Hedge Funds?

Podemos suponer que hay un gran componente de investigación en su trabajo. A diferencia de la gestión de un Fondo tradicional, en la que la mayor parte del tiempo se dedica a tareas burocráticas y a la simple búsqueda de activos para incorporarlos a la cartera, el trabajo de un gestor de Hedge Funds es mucho más abierto y creativo. Al aproximarse a los mercados sin la camisa de fuerza que supone aplicar exclusivamente la Teoría Clásica de Cartera, su trabajo se podría aproximar más al de un científico que al de un típico gestor. No en vano muchos de los gestores de Hedge Funds también son asiduos redactores en prestigiosas revistas de investigación en finanzas cuantitativas.

7.- ¿Qué métodos utilizan en su gestión de fondos?

Utilizamos métodos cuantitativos a través de modelos de trading sistemático aplicado en todo tipo de mercados de futuros y acciones permitidos por la CNMV, sin apalancamiento y tanto en posiciones alcistas como bajistas. Nuestro objetivo es ofrecer una rentabilidad absoluta a final de año independientemente del comportamiento de los mercados. Enfocados al cliente institucional, ofrecemos tres filosofías de gestión para adaptarnos a las necesidades del cliente en cuanto a riesgo asumido y expectativas.

Para más información pueden visitar nuestra web:

http://www.npg.es/

8.- Yo opino que los organismos reguladores españoles en un exceso de celo en proteger al pequeño inversor que no entiendo nos han dejado en el paleolítico financiero, ¿qué opinan ustedes de todo esto ya que una de las principales pegas de la CNMV es precisamente con los Hedge Funds?

Sinceramente, no lo comprendemos. El fundador de la Universidad de Harvard decía que si Usted piensa que la educación es cara, pruebe con la ignorancia. Lo mismo le diríamos a los organismos reguladores y al público en general. Si piensa que los Hedge Funds son arriesgados, pruebe con simples acciones. O con algunos Fondos de Inversión perfectamente regulados que perdieron hasta el 80%s durante el mercado bajista 2000-2003. Por no hablar de la permisiva publicidad que se realiza sobre los Warrants, productos altamente sofisticados con riesgos que en ocasiones llegan al 100%s, y que sin embargo se comercializan sin ningún problema por las principales entidades bancarias.

Los gestores alternativos tenemos la esperanza de que este punto de vista cambiará en cuanto el conocimiento de los Hedge Funds se generalice, desaparezca su infundada leyenda negra y tanto el organismo regulador como los inversores se den cuenta de las ventajas y el valor añadido que este tipo de gestión pueden ofrecer a toda cartera bien diversificada.

9.- ¿Qué opinan de los Fondos Garantizados que tan de moda están en España?

Son el otro extremo del espectro. Tras los fuegos artificiales de finales de los ’90, el mercado bajista que se inició en el 2000 ha producido entre el público en general una gran aversión al riesgo. Este fenómeno, perfectamente normal en términos psicológicos, ha sido capitalizado por las principales entidades a través de este tipo de productos aparentemente sin riesgo.

Y decimos aparentemente porque raras veces suelen superar en rentabilidad acumulada a unas Letras del Tesoro. Condicionados como están a un cúmulo de condiciones en el mercado en ocasiones improbable, suelen simplemente preservar el capital, lo que significa una pérdida real pues no superan la inflación.

Parece lógico pensar que con tipos a poco más del 2%, si la entidad quiere cobrar unas comisiones anuales del 1% o superiores, poco margen de rentabilidad le va a quedar al dueño del dinero.

10.- Los pequeños inversores que manejan sistemas sufren el problema de que en unos meses todo se deshace y dejan de funcionar, ustedes que usan sistemas entre otras cosas en su gestión ¿que aconsejarían?

La utilización de sistemas automáticos de trading siempre acaba resultando una aproximación compleja a los mercados. Hay que ser conscientes de que el mercado actuará siempre de tal manera que el mayor número posible de participantes se equivoque, y por lo tanto produciendo un flujo de capital de muchas manos hacia pocas manos. Los sistemas de trading son un intento sensato de pasar por encima de esa regla general en los mercados. Lo que no quiere decir que sea sencillo.

Como regla general a todos aquellos que intentan enfrentarse a los mercados de esta manera les diría que tuvieran mucho cuidado con la sobreoptimización de parámetros. Todo sistema mínimamente razonable es susceptible de acoplarse a cualquier periodo de tiempo dado. Lo importante es comprobar si esos mismos parámetros siguen dando resultados fuera del periodo de tiempo optimizado. Lo ideal sería optimizar en diferentes escalas de tiempo y en periodos de baja y alta volatilidad, como los años 2002 y 2003, para comprobar después que los parámetros obtenidos siguen dando buenos resultados tanto a lo largo de este año 2004 como en los anteriores al 2002. Y por supuesto, diversificar con multitud de sistemas y en diversos mercados a ser posible no correlacionados.

11.- ¿Qué opinan sobre tácticas contratendencia?

Nosotros somos seguimos la filosofía del "behaviour finance". Es decir, pensamos que existe un fuerte componente de comportamiento colectivo en los mercados, independientemente de las motivaciones o causas fundamentales que puedan desencadenar las tendencias. La asimilación de nueva información y la aceptación de nuevos escenarios no se produce de forma súbita, sino que afecta a los principales actores de una manera gradual. Aunque los mercados sobrereaccionan a noticias puntuales, son bastante lentos a la hora de asimilar cambios estructurales. La incorporación de nuevos actores a la nueva percepción de la realidad produce tendencias de medio plazo que pueden ser aprovechadas por sistemas seguidores de tendencia, siempre que se adapten bien a la escala temporal en la que trabajan.
Lo que ya es más difícil de cuantificar e implementar es cuándo una nueva situación habrá sido asimilada por el mercado y por lo tanto la tendencia generada cesará. Pensamos que es más productivo subirse a las tendencias iniciadas que intentar actuar en su contra. El mercado, al desarrollar sus precios de una manera fractal (una aproximación más realista que el académico movimiento estocástico), permite la localización de tendencias en escalas de tiempo diferentes, lo que posibilita la adaptación de sistemas para cazar esos movimientos.



Lo dicho, todo un mundo nuevo a la vuelta de la esquina, en el que espero podamos seguir jugando un papel relevante, desde su confianza y nuestra imaginación a la hora de buscar siempre la mejor relación rentabilidad-riesgo.

Saludos,

martes, octubre 19, 2004

La búsqueda del riesgo...

Nuño Rodrigo, de Cinco Días, nos hace una interesante reflexión que habla sobre los estrechamientos de los spreads de crédito y el boom que los productos a medida están teniendo entre inversores institucionales y próximamente entre family office y clientes de banca privada.

Aprovecharé sus palabras para reflexionar sobre el mejor modo de aprovecharlo y plantear dudas razonables sobre determinados riesgos que a fecha actual se toman en las carteras para lograr esos pipos de más que nos separan del Benchmark, distinguiendo lo bueno de lo excelente.

Resulta un tanto paradójico que un ahorrador o un gestor del ahorro de otros se dedique a buscar el riesgo en vez de a evitarlo. Pero es este un fenómeno creciente en los mercados. Los activos asociados a mayores niveles de riesgo están en numerosas ocasiones entre las preferencias de los expertos. De este modo, los diferenciales entre los tipos de interés de la deuda de baja calidad -o deuda basura- y los bonos de referencia han caído a los mínimos de los últimos siete años en Europa, por la mayor apetencia de los primeros sobre los segundos.

No extraña que estén estos diferenciales en la mejor posición desde el inicio de la crisis. Pero, desde luego, llama la atención el hecho de que hayan caído por debajo de las cifras registradas en el plena euforia tecnológica cuando, precisamente, una legión de compañías de telecomunicaciones se dedicaba a emitir bonos para captar financiación con la que cavar zanjas (algún viejo del lugar recuerda las emisiones de JAZZTEL?).

Pues bien, hoy por hoy la percepción del riesgo sobre compañías con la misma calificación es más benigna. Lo que quiere decir que, o bien el inversor es más agresivo ahora que en 2000, o bien que la vara de medir el riesgo ha cambiado, es decir, que un bono basura de ahora no es lo mismo que un bono basura de 2000.

La primera hipótesis es la más aceptada. Casi un año de mercado plano es un periodo capaz de desesperar al gestor más gris, y buena parte del mercado busca en activos más agresivos, como deuda de alto riesgo, esa rentabilidad que falta. La mayor demanda de esta clase de deuda, unida a la menor oferta -muchas de las empresas emisoras han quebrado a lo largo de la crisis- provoca un aumento de precio.

Pero no conviene descartar la segunda tesis. El hecho de que muchas de las compañías que entonces emitían deuda hayan entrado en suspensión de pagos indica que el riesgo contraído entonces era significativamente alto. Más de lo que parecía entonces. La menor saturación del mercado hace pensar, a bote pronto, que el riesgo actual de los títulos con igual calificación es un tanto menor.

Para combatir la mayor ponderación de riesgo de crédito y ratings bajos en nuestra cartera, los institucionales hace tiempo que están optando por la creación de operaciones estructuradas o a medida, que son capaces de lograr interesantes trade-offs entre riesgos de crédito y riesgo de tipos de interés, mercado, materias primas, volatilidad.

Con ello, a la vez que una mejor diversificación de nuestras carteras, conseguimos reducir el riesgo sin tener que renunciar por ello a una mayor rentabilidad. Los momentos actuales de sobrevaloración de activos con riesgo de crédito, son ideales para reducir su peso y valorar otras alternativas que nos hagan estar a salvo de una recuperación económica más lenta de la esperada (tipos laterales o a la baja) o de shocks como el del petróleo, que ningún analista se atreve a valorar en el medio plazo.

Si puede hacer un repaso de su cartera y calcular distintos VaR con un intervalo de confianza que permita mapear riesgos y retornos esperados, quizá este sea el mejor momento.

viernes, octubre 01, 2004

China... ¿el tercer hombre?

Voy a aprovechar la lectura de un informe sobre China y sobre el impacto que la evolución de este país va a tener en el resto de la economía mundial.

Hay mucha expectación este fin de semana sobre lo que pueda hacer el G7 con un tema: el cambio fijo del yuan frente al dólar. Hay muchas opiniones, pero la mayoría en dirección a levantar ese cambio fijo dentro de un plazo razonable, lo que puede provocar mayor debilidad del dólar, un dólar al que su desbocado déficit que su gobierno no parece tener la más mínima intención de frenar, pues según dice en su campaña electoral "desaparecerá él solo".

El caso de una desvinculación de ambas divisas sería especialmente peligroso, dado que debido a la envergadura de la economía china, el paso de dólares a yuanes haría que las diferencias reales del poder adquisitivo de ambas divisas se ampliaran especulativamente.

Este enlace, que estudia el problema del dólar, se da la circunstancia de estar escrito por un chino y en un periódico chino, el China Daily. Es interesante saber lo que piensan ellos, porque normalmente solo tenemos research americanos.

Crisis looms due to weak dollar

En el artículo, muy bien documentado, se muestra un gran temor a que los desequilibrios de EEUU, que a en función del sesgo que tome el gobierno tras las elecciones pueden seguir empeorando, lo más normal es que provoquen una crisis del dólar tarde de temprano que podría dañar a China, que mantiene una fortuna en reservas de divisas, siendo dos tercios en dólares.

Cuenta como, por ejemplo, en el período de 1.992 a 2.001, la media del déficit por cuenta corriente en EEUU era de 189.900 millones de dólares. Sin embargo, en 2.002 y 2.003 se subía a 473.900 millones y 530.700 millones de dólares respectivamente. Cifras impresionantes que muestran el polvorín de deudas sobre el que está sentado EEUU, mientras la FED y Bush parecen mirar a otro lado.

Pero, claro, los financiadores de las deudas de EEUU siguen poniendo dinero encima de la mesa. Japoneses y chinos prestan a EEUU las divisas con las que luego compran sus artículos, en un círculo virtuoso para los orientales, pero vicioso para los americanos.

Veamos la situación en China. Según el autor del artículo, las reservas en divisas extranjeras en China en el 2.000 eran de 165.600 millones. Al final del 2.002 subieron a 286.400 millones de dólares y al final del 2.003 se disparaban a 403.000 millones. Para junio de este año ya iban por 470.600 millones.

En el artículo poco más o menos se advierte al Gobierno chino lo peligrosa que es la posición de China en caso de una crisis del dólar y recomienda, atención a ésto, empezar a fijarse en los euros sobre todo y también en los yenes. Ni les cuento lo que supondría para el cambio euro/dólar que los chinos soltaran algún día lastre en dólares y pasaran a euros.

El caso es una situación muy complicada y no está nada claro cómo hay que arreglarla. EEUU no ha tenido problemas porque los chinos, fuente de gran parte de su deuda exterior, les financian comprando sus dólares peligrosos; pero si China afloja hunde a su rico, pero inconsciente, socio comercial y se hunde ella misma; pero si no afloja, EEUU no parece dispuesto a tomar ninguna medida y los hunde a todos. Con un dólar devaluado, los chinos dejarían de vender a EEUU y se ahogaría su desarrollo.

No se sabe qué solución puede tener ésto, pero si hay un peligro para la economía mundial se llama China, más importante que posibles atentados, que si la FED sube tipos, que si a Bush le da por hacerse de una secta. Más importante que todo eso es lo que pase en China, en cuatro días se ha convertido en un gigante capitalista gobernado por un régimen con muy poca experiencia al respecto. Tan poca, como que es de otra ideología económica y política, no precisamente afín al capitalismo, con un nivel de corrupción impresionante. También en EEUU lo hay, pero dan escalofríos la falta de controles que debe haber en China en el sistema financiero y cómo tiene que funcionarel sistema crediticio interno. Cualquier traspiés y nos lleva a todos detrás. Mejor que nunca suceda.

De momento no se aprecia que estén tomando medidas para enfriarse un poco y no correr riesgos de burbuja, será un asunto a seguir, esperemos que sus políticos sepan manejar la nave con firmeza, pues han pasado los tiempos en que China era un outsider de la economía mundial, hoy en día es muy importante, quizá tanto como el segundo o tercer país más importante del mundo en cuanto a poder de influencia sobre los demás.

Y si no, que se lo digan a los industriales españoles del calzado, textil y muebles que tienen que cerrar negocios todos los días ante la competencia imposible de frenar de China que se extiende como una mancha de aceite.

-Agradecimientos a Lluis y JLCárpatos por el stock picking de sus informes -