Tiempo real

Loading...

Follow by Email

lunes, junio 27, 2005

El Índice de la racionalidad...

Aprovechando que los viajes de estos días me han dejado leer, y mucho, les lanzo un interesante comentario firmado por Ignacio Chacón, de Ibersecurities que nos puede arrojar algo más de luz acerca del funcionamiento de esta maraña de datos y sensaciones a la que llamamos mercado.

Nos cuenta cómo se ha puesto en marcha un índice que se llama "Índice de racionalidad".

Definimos como racionalidad el hecho de tener en cuenta variables fundamentales para el desarrollo de una economía, como son: los tipos de interés, la inflación, el crecimiento, el crudo y el tipo de cambio, para tomar decisiones a la hora de invertir en renta fija o variable.

Irracionalidad es que la combinación de esos factores no se considera (de las infinitas posibilidades que hay hemos elegido esta) y son el resto de factores los que actúan (¿recuerdan la exuberancia irracional?).

Comparamos este índice contra la variación interanual de cada mes del SP500, y obtenemos las siguientes conclusiones:

La racionalidad es afortunadamente cíclica y encontramos periodos de entre 2 y 3 años en los que el mercado puede moverse por cuestiones ajenas a nuestra definición de racionalidad.

Es especialmente llamativo el periodo jul’96-jul’99, por el tiempo que duró la señal tan clara de irracionalidad y por el castigo racional posterior.

El patrón general es como sigue: después de una corrección fuerte los mercados se vuelven racionales, y se dan cuenta de que se han pasado de la raya (tras la sobrereacción... viene la calma y la lógica corrección). Así, en este proceso el los inversores valoran la situación y se dan cuenta de que los fundamentales no justifican el castigo, de manera que empiezan las compras. Pasa el tiempo y aparece la emoción, los mercados siguen al alza más o menos moderadamente y los fundamentales dejan de funcionar...se cae en la irracionalidad de nuevo. Poco después se recobra el sentido común y vienen de nuevo correcciones justificadas por fundamentales...y así hasta el “infinito”, en una serie de subes y bajas, que en los mercados occidentales, hasta la fecha, arrojan saldo positivo (es decir, se cumple aquello de que a largo plazo la renta variable ha subido en todas las ocasiones).

Cerramos comentando la situación actual. La racionalidad se ha ido recuperando desde hace meses hasta estancarse en tierra de nadie durante el comienzo del 2005, con bonos desbocados y renta variable en dulce amananecer en Europa, al que no acabamos de encontrar justificación económica.

Sin embargo, recientemente se ha producido un incremento de la importancia de los fundamentales que puede ser el preludio de una buena dosis de sentido común. Según esto, nos acercamos al momento de la pregunta crítica: Pero, ¿Qué precios estamos pagando? No sabemos cuando la racionalidad sustituirá a las emociones, pero creemos que hay que estar preparados para cualquier cosa, porque...la racionalidad existe, aunque no sepamos cuando decidirá actuar.

Si en vez de aplicar el método a los activos financieros, hacemos el ejercicio sobre los activos inmobiliarios... tendríamos abierto un nuevo debate.


Realmente curiosa esta aproximación al mercado y además con sentido. La verdad es que es así más o menos cómo funcionan los mercados... y de nuestro saber hacer a la hora de predecirlos, dependerá la buena marcha o no de nuestras inversiones. Vamos, que cobra vigor aquel viejo dicho que reza "el último duro que lo gane otro".


Saludos,

martes, junio 21, 2005

Verano caliente... todo sube... ¿ nadie se equivoca ?

Aunque con algo de retraso desde la última intervención... ahí van unas líneas que debemos de agradecer a Moisés Romero con las que pretendo que todos pensemos un poco en qué momento del año nos encontramos, calores aparte.

Sube el petróleo hasta niveles récord, en línea con las proyecciones que manejaban ya el verano pasado algunos bancos de inversión; suben las Bolsas, con los indicadores principales en las cotas más altas de los últimos tres años; sube el oro, aunque nadie sabe ni entiende la razón de un metal que vivió su esplendor con motivo del patrón moneda y que ahora es puro abalorio; suben las materias primas; sube el endeudamiento de Estados y familias; sube la crispación social y política; suben las temperaturas en un verano inmisericorde que acaba de empezar; sube el precio de las cosas; suben los bonos; suben las gasolinas y gasóleos; suben los pisos. Todo Sube, sube y sube.

Manda la liquidez o mejor dicho, la exageración del dinero fácil y barato para quienes decidan acudir a las instituciones financieras, bancos, cajas de ahorro, cooperativas y firmas de Bolsa, en demanda de crédito. Barra libre para todos, aunque los mejor informados y posicionados son siempre los que sacan el provecho óptimo. Dinero fácil y sin prevendas, dinero a troche y moche que dispara contra todo lo que se mueve. Ahí, quizá, está la explicación a las subidas de vértigo que experimentan tanto los activos cotizados en mercados regulados como los que marcan los precios que se formulan en otros activos con premeditación y alevosía, es decir, aquellos que no cuentan con mercados organizados. Anda parte de la parroquia bursátil adormilada por lo rigores de un calor temprano, que ha llegado con demasiada anticipación, pero contenta porque el precio de sus inversiones sube como la espuma de la cerveza reparadora en esta época. Anda la otra parte de la clientela con la mosca detrás de la oreja, porque no encajan las cosas ni las circunstancias. Tampoco las expectativas son mejores. Baste con recordar las primeras filtraciones producidas ayer procedentes del Banco Central Europeo en la dirección de que podrían valorar bajadas de tipos en su reunión de Agosto...

El hecho de que la liquidez domine todo no significa que las valoraciones sean las adecuadas. Que la liquidez extraordinaria contribuya a subir el precio del petróleo, de las materias primas, de los inmuebles, de los bonos y de las acciones no determinan el éxito final de las inversiones realizadas. En un mundo al revés, como decía hace poco un gurú, también hay errores de bulto.

Todo sube, pero alguien debe estar equivocado en su planteamiento inversor. Estos suelen ser momentos de grandes turbulencias en ciernes que, con fecuencia, deparan males irreparables y caros para los inversores que se equivocaron.

Aconsejan los sabios hacer las maletas y escapar de los rigores de un verano precipitado e intenso en sus primeros compases. Osea, mejor no participar del éxtasis del momento que afecta a todos los activos y mejor "refrescar cuerpo" y mente antes de "quemarse" a la hora de invertir.

Saludos,

lunes, junio 13, 2005

El pinchazo de los fondos alternativos españoles...

Les adjunto unas líneas que repasan el estado de la industria en España, donde a pesar de haber magníficas operaciones de gestión alternativa al alcance de inversores de Banca Privada, el sector deja mucho que desear si se le compara con la media europea.

¿Se habrán quedado las gestoras españolas sólo con el marketing de este estilo de gestión?

Los hedge funds españoles, ya sean productos de gestión alternativa o fondos monetarios dinámicos, no han cumplido en su mayor parte con las expectativas. En el caso de los primeros, los rendimientos son exiguos o incluso están en pérdidas. Por su lado, los segundos no aguantan la comparativa con instrumentos monetarios o de renta fija a corto plazo. Ambas modalidades aplican comisiones elevadas.

De acuerdo con datos de Morningstar, los dos mejores fondos de gestión alternativa son Velociraptor y Albatros, de la gestora Fonditel, con rentabilidades anuales del 6,8% y el 5,9% respectivamente, eso sí con un riesgo 100% de principal al basar su gestión en una cartera activa de renta variable. Otros con rendimientos atractivos son Mercados Globales, de Aviva o Amistra Global, según la información citada, aunque se trata de fondos más minoritarios que los de Fonditel.

De los 77 productos que Morningstar cataloga como de gestión alternativa, todos domiciliados en España, sólo 6 superan el 4% anual y menos de 20 el 2%. Una circunstancia con la que “el partícipe no puede estar contento”.

La filosofía de los fondos de gestión alternativa es de retorno absoluto y de no correlación con los mercados. Sin embargo, según destacan en la firma Capital @ Work, “la trayectoria de estos fondos ha tenido poca consistencia desde su lanzamiento, hace dos o tres años, tanto los que son fondos de fondos como los que utilizan estrategias long-short”.

Así, comentan que antes de haber lanzado con tanto ímpetu productos de esta naturaleza, se podría haber profundizado en otros, como los que invierten en deuda ligada a la inflación. Estos productos, ayudados por la buena marcha de la renta fija en general, tienen en algunos casos rentabilidades anualizadas del 7% desde 2003, una cifra irrebatible.

Caros como los de bolsa, pero peores resultados.

De acuerdo con Morningstar, la comisión de gestión media de los productos de gestión alternativa es del 1,19%. Según los datos presentados por Inverco la semana pasada, los fondos aplican un 1,11% conjunto. Las tarifas de los hedge funds son similares a las de los instrumentos de renta variable, pero los últimos, al menos, se han beneficiado en los últimos meses del buen tono de las bolsas.

Por ejemplo, la rentabilidad media de los fondos que invierten en acciones de alta capitalización europea es del 7,7% anual, mientras que las de los fondos de gestión alternativa es del 1%, según Morningstar.

Por su lado, los fondos monetarios dinámicos a duras penas aguantan la comparación con los tradicionales Fiamm o productos de renta fija a corto plazo. El rendimientomedio en el año es del 0,6% para monetarios dinámicos y fondos de dinero. Sólo Madrid Crecimiento Dinámico Elección, Caixa Catalunya Monetari Dinamic y UBS Money Plus superan el 1% en 2005. Pero incluso hay algunos que están en pérdidas anuales.

Un problema de excesivas comisiones y gestión "compleja". Pero estos fondos suman un patrimonio global superior a los 3.500 millones de euros. La mayor parte de ellos son fondos de fondos y la selección de productos las realiza una entidad externa, que actúa como advisor, como All Funds, Deutsche Bank o algún analista independiente privado.

Muchos monetarios dinámicos han sufrido el hundimiento de General Motors, al tener en cartera fondos con exposición al fabricante de automóviles sin cubrir. Estos productos en cartera los tenían por recomendación del advisor.

El momento de mercado de los últimos años ha sido muy negativo para estos productos, comentan en Abante. Desde las subidas de tipos en EEUU, pasando por el escándalo Parmalat y ahora el de GM., han sido un lastre demasiado pesado.

En resumen, que no todo lo que se llama "dinámico" tiene porque serlo, y que la búsqueda de rentabilidades sostenidas y poco volátiles sigue siendo una dura tarea...

Saludos,

domingo, junio 05, 2005

Bolsas arriba, Bonos en máximos... la paradoja de la liquidez

Vamos a tratar de reflexionar sobre la compleja situación actual, en la que muchos analistas se preguntan por el gran misterio de que los bonos y las bolsas suban a la vez en los últimos días, cuando el escenario económico no es bueno precisamente y los bonos de hecho hasta amenazan con algo tan peligroso como una inversión de curvas (tipos a corto superiores a los tipos a largo).

El diferencial entre las notas americanas a 2 y 5 años se reduce a +0,12%s y entre las notas a 2 y 10 años al 0,37%s, el más bajo desde febrero del 2001 y, con muy serio peligro de que se produzca la temida inversión de curvas.

Mención expresa mereca la situación que se está produciendo en Europa, fruto del desencuentro provocado por la Constitución Europea, que amenaza con "maniatar" las subidas de tipos que en Europa se descontaban a primeros de año, y que obligará a los gobiernos alemán y francés, entre otros, a ser más contundentes con las medidas de reactivación de la Economía.

Pero volvamos a nuestro análisis. La renta variable y la fija están descontando escenarios diferentes. 'El mercado está raro, y hemos llegado aquí sin justificación macroeconómica. El bono no se cree que hay crecimiento, luego es una contradicción a lo que cotizan los mercados bursátiles. Da miedo lo que está pasando y la Bolsa se puede ir a mínimos como ocurrió el año pasado también en verano. No hay razones de peso para exponerse a la renta variable', comentan desde varias casas de análisis.

Morgan Stanley publicó un informe sobre las perspectivas de la deuda donde se recogía algunas impresiones del analista Stephen Roach. 'Debo confesar que estoy un poco atrapado en este enigma macroeconómico en el que nos encontramos. Desde mi punto de vista, los tipos de interés reales, tanto al largo como a corto plazo, son demasiado bajos como para sostener un crecimiento en la economía global y para que las condiciones de los mercados financieros permanezcan sólidas', señalo. El experto manifiesta, además, que no se sorprendería que el próximo año el bono a 10 años en Estados Unidos estuviese en el 3,50%s, el de Europa, en el 2,50%s en Europa, y el del Japón, en el 1%s.

Es normal que estos analistas, como muchos otros, duden sobre la compleja situación actual que no es nada fácil de situar, pero yo creo que explicación viene por otro lado. Recordemos la cita también de esta semana de otro buen analista, José Luis Martínez Campuzano de Citigroup que también, como todo el mundo, ve rara la situación:

Mucha confianza, o simplemente mucho mercado técnico. Y es que ya es llamativo que muchos inversores justifiquen la compra de deuda con argumentos contrarios a la compra de las bolsas, lo que al final lleva a una subida simultánea de ambos mercados. O miran datos diferentes o simplemente estamos dentro de unos mercados dominados por la liquidez. Yo apuesto por esto último. Y es una tarea de los bancos centrales el reducirla.

De acuerdo con José Luis puede ser que ahí está la clave que explica que la bolsa pueda haber subido con todo en contra. Por la liquidez.

Según datos de Thomson Financial, la liquidez, el cash, de las compañías del SP500 llega a más de 750.000 millones de dólares al final del primer trimestre del 2005. Es decir, más del 10 %s del trimestre anterior que ya dio una cifra muy alta. Ojo porque la cifra es enorme y, como comentan algunos analistas, esto es casi el 10%s del total de la capitalización del índice.

Aquí tenemos una explicación de por qué la bolsa ha subido en todo el mundo contra viento y marea. Las compañías tienen tanto dinero en caja, más que nunca en la historia, que precisamente porque no ven clara la situación económica, como muy bien descuentan los bonos, lo destinan a recompras, a pagar dividendos y a comprar otras compañías, fenómeno que vemos día sí día también ante la fulgurante actividad de OPAs y operaciones corporativas.

Posiblemente aquí tengamos la explicación del misterio y de la paradoja, si la situación económica futura o las perspectivas que tienen las empresas de ella fueran mejores, esa liquidez se destinaría a nuevos proyectos, a comprar más bienes de equipo, como se ha hecho siempre, y no habría tanto dinero para bonos y bolsa; pero como no se ve nada claro, precisamente pues ese dinero de una forma o de otra ya sea por dividendos, por recompras de acciones propias o por compra de otras compañías termina en la bolsa y la hace subir. Es una curiosa paradoja, pero podría servir para explicar la realidad y que la bolsa ha subido desde el 2003, sobre todo por esta liquidez empresarial que revierte en la bolsa.

Al final la bolsa es dinero que entra y dinero que sale, si hay más de lo primero que de lo segundo...

En suma, que la semana que termina, que no andaba mal, con ese fenómeno de la liquidez que acabamos de comentar explicando las subidas a pesar del entorno hostil o precisamente por él, se ha estropeado al final por un mal dato de empleo que nos ha sorprendido a todos por su debilidad. De momento desde el punto de vista técnico las tendencias alcistas siguen en Europa y el punto peligroso de control podría estar en los 10.400 del Dow.

Gracias como siempre a los comentarios de Mr Cárpatos y buena semana,

Saludos,