Si hay algo que me fascina analizar desde mi época en el Grupo SCH son los bancos españoles y sobretodo la evolución de sus magnitudes en el mercado doméstico, donde pocas trampas caben en la cuenta de resultados.
Mi querido BKT publicó ayer unos resultados, que pese a estar distorsionados por la desinversión en ENCE, solo cabe de ser calificados como espectaculares.
La parte negativa, que también la hay, es que el crecimiento explosivo que acumula el mercado hipotecario español, aparte del riesgo inherente de estos créditos, está teniendo consecuencias inesperadas. A saber: el deterioro de los ratios de capital de los bancos. Es el caso de Bankinter, que podría verse obligado a realizar una ampliación de capital para equilibrar su balance, según algunos analistas. La propia entidad tampoco lo descarta.
Bankinter presentó ayer un crecimiento de sus beneficios semestrales del 30,54%, con fuertes expansiones de todos sus márgenes. Detrás de este crecimiento, se encuentra un incremento del 25,77% de los créditos; aunque el aumento más importante corresponde al segmento de pymes (crece un 45%), la parte del león del crédito sigue estando en las hipotecas.
El problema es que un crecimiento de esta magnitud desequilibra el balance hacia los créditos, cuyo peso crece constantemente frente a los fondos propios de la entidad. Esto se mide por una serie de ratios de capital, que llevan varios trimestres bajando en Bankinter: el más importante es el capital básico (core capital), que ha descendido al 5,57% desde el 6,03% de hace un año. La base total de capital (llamado ratio BIS) ha caído del 11,18% hasta el 10,41%.
Ante esta situación, caben dos opciones: o ralentizar la concesión de créditos como desearía el Banco de España, o incrementar los fondos de la entidad mediante una ampliación de capital. Esta segunda es la opción más probable, según los analistas.
Ramón Carrasco, director de análisis de Fortis Banca Privada, explica que “con el fuerte crecimiento en los créditos hipotecarios, y a pesar de que la vivienda sigue cara, los ratios de capital empiezan a estar muy tensionados y no descartaría ver una ampliación capital en los 12-18 próximos meses, porque unos niveles del 5,5% ya empiezan a ser muy importantes”.
La propia entidad admite que la posibilidad de una ampliación de capital es un tema recurrente en las presentaciones a analistas: “Hemos demostrado que podemos crecer de forma rentable sin ampliaciones de capital, pero si seguimos creciendo a estas tasas, no es descartable este tipo de operación” reconocen fuentes de Bankinter. No obstante, matizan que “de momento, no nos lo hemos planteado”.
Tampoco sería el primero. El año pasado, el Popular se vio obligado a realizar una ampliación del 6,9% de su capital para mantener la solidez de su balance -y eso que su core capital se encontraba en el 6,2%, bastante por encima del actual de Bankinter- y evitar una rebaja de la calificación crediticia. En efecto, si los ratios de capital alcanzan niveles muy bajos, las agencias de rating suelen rebajar sus calificaciones, lo que se traduce en un incremento de los costes financieros de las entidades.
Las ampliaciones de capital teóricamente tienen un ‘efecto dilutivo’, puesto que se divide el mismo beneficio entre un mayor número de acciones, lo que debería hacer caer su cotización. No obstante, en tendencias alcistas de la bolsa, el mercado suele asumir sin problemas el aumento de papel y el precio no suele sufrir grandes recortes. Otra cosa es que la tendencia alcista esté ahora cuestionada por la corrección que comenzó en mayo.
En el caso de Bankinter, además, hay que contar con el componente especulativo (la posibilidad de una OPA): “Este componente limita el riesgo a la baja en la cotización".
Queda mucho camino por delante para este grande entre los medianos, con lo que esperemos podamos seguir analizando sus números durante mucho tiempo más.
Saludos,