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martes, febrero 27, 2007

En búsqueda del "alfa" ...

Hoy, mientras debatía animadamente con un ex-merrill lynch acerca de la situación actual de los mercados... y de la necesidad de trabajar más duro para revalidar ganancias de años anteriores, surgió un interesante intercambio de opiniones entre el verdadero aporte de valor de un buen gestor.

El pasado ejercicio puede calificarse de excepcional para los mercados financieros y para las carteras de los fondos de inversión. La subida de las Bolsas ha repercutido directamente en la rentabilidad de las instituciones de inversión colectiva, con mayor intensidad en aquéllas compuestas por una mayor proporción de renta variable. Un "niño pequeño" habría acertado, al igual que un profesional... sí o no ?

Lipper premiaba hace poco a aquellos fondos y grupos que mejor lo han hecho, de una manera sostenida, durante los últimos tres años, periodo lo suficientemente amplio para determinar si el buen hacer del gestor es o no flor de un día. Durante la entrega de los premios tomó la palabra Gabriel Burstein, director global de análisis de Lipper, quien hizo un pequeño análisis de lo acontecido el año pasado en el mundo de los fondos de inversión.

Comentaba Burstein que ha resultado difícil determinar qué parte de las rentabilidades ha sido fruto de la habilidad de los gestores y cuál producto de la subida generalizada del mercado. 'Se ha producido más captura de beta que creación de alfa', comentaba. El alfa y la beta son dos términos que están calando poco a poco entre los inversores. Por alfa se entiende el valor añadido que aporta un gestor a la cartera, mientras que la beta es la rentabilidad obtenida por su exposición al mercado.

Irónicamente, la rentabilidades cosechadas el año pasado fueron motivadas más por el mercado que por las habilidades de los gestores. El asunto es irónico porque el alfa es un término que está de moda. Entre la llegada a España de fondos de inversión libre -cuya búsqueda de rentabilidades al margen del mercado los convierte en los máximos exponentes del alfa- y el lanzamiento de fondos de inversión que aplican las estrategias de gestión de los hedge funds, las rentabilidades absolutas se han convertido en objeto de deseo de los inversores.

Es cuestión de tiempo conocer a los verdaderos generadores de alfa. Basta con que el mercado se dé la vuelta... como ya hemos visto este año y analicemos sectores y gestores que no solo no han pestañeado, sino que han sacado partido de ello.

Alguna idea ? Un saludo,

Que viene el lobo... y al final... vino...

Varios factores negativos los que tenemos en la semana de hoy... pero uno fundamental, que no por cercano tenemos claro la mayoría de operadores.

Ya hace tiempo que el mercado inmobiliario y las macro operaciones de financiación que los bancos están dando para comprar pisos entre otros activos inmobiliarios están avisando de que nos estamos metiendo cada vez en más y mayores riesgos. Nosotros... y el mercado financiero... en una especie de círculo vicioso donde las entidades financieras prestan a los "atrevidos" inversones en inmuebles... luego titulizan esos préstamos y se venden como "renta fija" a los rentistas o fondos de pensiones.

Ahora bien... qué pasaría si las hipotecas comenzaran a dejar de pagarse ?

Pues ni más ni menos, eso es lo que está empezando a pasar en EE.UU. y lógicamente bancos como SCH, con una agresiva política de financiación, lo sufren estos días en bolsa.

Se puede hablar de contagio ? hasta dónde se puede llegar ? lo que está claro es que en EE.UU. la subida de tipos ha ahogado totalmente el sector inmobiliario retail... y en Europa y España (que también somos Europa aunque nos empeñemos en seguir siendo distintos) es un efecto que no tardaremos en empezar a ver.

Y es que si alguien hace cuentas de qué partes suponen los intereses en una hipoteca a 50 años... se dará cuenta de que si estos pasan del 2% al 4%... alguien lo va a pasar mal... muy mal.

No olvidemos que auque el fondo de mercado es muy fuerte... los problemas están ahí y una explosión en cascada de una financiadora hipotecaria americana... o de cualquier otro país, generaría un efecto en cadena que afectaría la resto de mercados, pues estoy casi 100% seguro de que todos ustedes tienen en algún producto de inversión alguna de estas emisiones... aparte de una hipoteca (por lo menos!).

Por lo demás...varios factores negativos siguieron confluyendo para este mal día:

1- declaraciones de Greenspan contradiciendo a la FED y dejando claro que en su opinión hay considerables riesgos de que la economía de EEUU entre en recesión, un escenario que había sido olvidado por completo por el mercado.

2- el constante temor al desplome del mercado de deuda hipotecaria en EE.UU. ante el repunte de la morosidad bancaria por la crisis del sector inmobiliario. De nuevo los bancos fueron muy castigados, con el gigante Citigroup a la cabeza que bajó el 2 %s.

3- la constante subida del crudo que ayer mejoró el 0,4 %s hasta los 61,39.

Saludos... y no dejen de tener el paraguas a mano...

viernes, febrero 23, 2007

El riesgo está en el inversor... no en la inversión

Trabaja tres horas al día, pero no lo necesita. Aitor Zárate (Vitoria, 1966), ex jugador profesional de baloncesto, ha conseguido la independencia financiera en 12 años invirtiendo en los futuros del índice Mini S&P 500. Apasionado y locuaz, opina que cualquiera puede conseguirlo si tiene 'la preparación psicológica y los conocimientos' necesarios.

Ya va por la quinta edición de su libro Cambio de vida. Cómo me hice rico (Esic Editorial, 2006), en el que critica ideas sobre inversión muy extendidas, y explica las suyas y su filosofía de vida, aunque no su sistema de inversión, que se reserva para otro libro, y para los cursos que imparte su empresa, FH Inversiones, por toda España.

¿Qué hay que saber para ganar invirtiendo en futuros?

Cuanto menos conocimientos previos tengas mejor. Con saber sumar y restar, y tener sentido común, puede hacerlo cualquiera. El 20% es saber manejarse con el programa informático. Otro 20% es la gestión monetaria: saber cuánto capital tengo que poner cada vez en juego para no quedarme sin nada. Y el 60% es la parte mental. Eso es algo que se aprende: a dominar el ego, la vanidad, el miedo, la autoestima… Si no hubiese dinero por medio, sería el juego más alucinante que hay. Como estás tú solo con la maquinita, no puedes engañar a nadie, más que a ti mismo.

¿Cuánto dinero hace falta?

Para empezar, 6.000 dólares; un contrato de futuros son 2.000, pero necesitas un margen. Para ganar 3.000 o 4.000 al mes necesitas entre 12.000 y 18.000. Pero lo fundamental es estar preparado; si eres capaz, los 18.000 los consigues, ya te los prestarán si hace falta.

¿Cuánto tiempo hay que dedicar diariamente a invertir?

Dos o tres horas, no más. Tengo dos objetivos de ganancias y de pérdidas diarios. Si consigo alguno de los dos en media hora, lo dejo. Esto es muy difícil de hacer. Cuando eres novato, te pones ahí siete horas seguidas. Eso es una tontería, porque la mente tiene una reserva.

¿Y el resto del tiempo no piensa en ello?

No leo ni oigo noticias sobre el mercado. Hay casos, como el atentado del 7-J, o cuando habla la Fed, que no trabajo. Esos días la gente se vuelve loca.

¿Se puede compaginar con otro trabajo?

r. Complicado. Cuando eres capaz de ganar 3.000 al mes trabajando tres horas diarias, salvo que te guste mucho, te planteas dejarlo. La idea es ser rico en tiempo y dinero. Si 6.000 euros te valen, no necesitas 20.000.

¿Cuánto se tarda en aprender?

r. Yo tardé dos años, aprendí a base de tortas. Fui a las bravas, desoyendo todo lo que decía la gente… En los cursos, que duran tres días, los alumnos practican en tiempo real; y les tutorizamos durante dos meses. Pero luego tienen que seguir por su cuenta. Con seis u ocho meses de preparación, la mayoría de los 20 que han llegado al final de su proceso formativo lo hacen bastante mejor que yo.

¿Cuál es el truco?

El 90% de los novatos pierden el 100% del capital en seis meses o menos. ¿Por qué? Porque todo el mundo hace lo mismo, salvo los profesionales. Por tanto, hay que hacer lo contrario. Los que hayan hecho acciones, que se olviden, porque si no son perdedores seguro.

¿Influye la suerte?

Tiene una lógica antihumana, pero no es suerte. Lo primero que hay que aprender es a perder, no en esto sino en todo en la vida. Un inversor que pierda un 40% de las veces puede ser millonario. ¿Está usted preparado para perder tan a menudo?

¿Qué responde a quienes dicen que los futuros tienen mucho riesgo?

Cuando me encuentro con alguien del mundo financiero, le pregunto si opera. Y si dice que no, no me interesa lo que diga, porque no tiene experiencia.

¿Cómo nació su pasión?

Desde los 15 años leía de Bolsa, a André Kostolany, a Warren Buffett. Luego me llevaba prensa económica a los entrenamientos y me miraban raro. Monté dos empresas de representación y asesoría financiera para deportistas, y empecé a operar en Bolsa. Cuando conocí los futuros pensé: 'Esto me va a cambiar la vida'.

¿Siempre quiso ser rico?

Al principio quería tener dinero, pero ahora pienso que si mi coche va bien, no necesito comprarme otro. Soy un fan terrible de Bruce Springsteen, y si quiero me voy a Dublín o a donde quiera a verle, pero no hago mucho más.

Un inversor a contracorriente


'El riesgo está en el inversor, no en la inversión'. Es uno de los lemas de Aitor Zárate, que en su libro discute conceptos como que los futuros tienen mucho riesgo o que la multipropiedad es una inversión incierta.

'Los medios y las entidades financieras quieren hacer creer que los futuros son para las grandes fortunas y para gente que entienda mucho. Yo creo que es porque todavía tienen muchas comisiones que extraer de las acciones y de los fondos', sugiere. Las virtudes de los futuros son, a su juicio 'la capacidad de apalancamiento; que puedes poner stops cuando quieras; y que las comisiones son bajísimas'. Eso sí, Zárate no invierte en los futuros del Ibex porque es un índice 'con poco volumen y muchos agujeros'.

El inversor no ve con malos ojos las acciones, aunque prefiere con mucho los futuros, con los que 'es mucho más sencillo ganar aunque el mercado pierda', gracias a su sistema de compras y ventas.

Otra de sus inversiones favoritas, la multipropiedad, tiene mala fama. 'Primero hay que informarse, comprar en cadenas solventes, como Marriott, Hilton, Sheraton... Hay que escoger la más barata del mundo, aunque no vayas nunca. La gracia es poder ir a cualquiera de las otras a las que tienes derecho'. Zárate no entiende la tradición de comprar una segunda vivienda. 'La tienen todo el año cerrado, van una semana o un mes, y siempre al mismo sitio. ¡El mundo es muy grande!'

También es escéptico con las ventajas de invertir en vivienda; aunque no le parece una mala opción, piensa que está sobrevalorada. 'Puedes endeudarte pero si es para alquilar', señala, al tiempo que lamenta el número de pisos vacíos. 'Hace tiempo que vivo de alquiler', añade. En el libro da una regla orientativa: si la renta está por debajo del 4% del precio del piso, mejor alquilar a comprar.

Me pareció un interesante comentario... luego que cada cual opine lo que quiera... pero cuanto menos desmitifica la figura del inversor "exótico" que invierte en derivados...

Saludos y buen finde,

domingo, febrero 11, 2007

Histeria colectiva... o una de inmuebles cotizados...

Astroc, Inbesós, Montebalito, Aisa suben más de un 40% en lo que va de año...

El ladrillo vive una nueva edad de oro en el parqué. Al calor de la espectacular escalada de Astroc –que ha convertido a su presidente, Enrique Bañuelos, en una de las cinco personas más ricas de España–, se ha desatado un verdadero calentón entre los valores más pequeños del sector, especialmente llamativo en los casos de Montebalito, Inbesós y Aisa. Un movimiento que tiene horrorizados a los analistas, que recomiendan unánimemente vender estos títulos porque cotizan muy por encima de cualquier valoración racional. Pero el caso es que siguen subiendo.

La palma se la lleva Inbesós, que se ha disparado un 70% en tres sesiones y se anota la mayor subida de la bolsa española en 2007: el 97,45%. Se trata de una empresa catalana muy pequeña (capitaliza 159 millones a pesar de haber duplicado su tamaño), pero con accionistas ilustres, como Ibercaja, con un 2% del capital. Está controlada por Javier Vila Llobet, que posee el 36,25% a través de Recerca, María Rosa Colomer con el 19,54% y Jesús González Moro –cabeza visible de la inmobiliaria vasca Inbisa, que tiene participaciones de más de 200 millones de euros en Telefónica, BBVA y Repsol– con el 5%.

Se dedica a la promoción inmobiliaria y a la explotación de campos de golf, y una muestra clara de su dimensión es que su beneficio en los nueve primeros meses de 2006 fue de tan sólo 694.000 euros (y eso que creció el 26%).

Montebalito es un poco más grande, con una capitalización de 258 millones de euros y un beneficio hasta septiembre de 6,8 millones. Pero tampoco se queda muy atrás en bolsa: en lo que llevamos de año se anota un 40,98%, y ha subido el 18,3% en las últimas tres sesiones. Su área de operaciones es Canarias, donde se dedica a la promoción inmobiliaria, cómo no, y diversifica en parques fotovoltaicos. Comenzó a cotizar en la modalidad de fixing hace un año y en junio dio el salto al continuo.

Esta compañía ha vivido unos últimos meses muy agitados: su propietario, José Alberto Barreras (con un 89,5% del capital) es el responsable de Cartera Meridional, entidad que fue registrada por el juez Garzón en noviembre dentro de la ‘Operación Suéter’; a principios de año, sustituyó a su principal ejecutivo, Jaime Amoribieta, por Luis Aguirregomezcorta (presidente) y Antonio González Cabellos (consejero delegado), a la vez que anunciaba la supresión del anunciado dividendo complementario de 0,20 euros. Ayer mismo tras el cierre del mercado anunció una ampliación de capital por 50 millones de euros.

La más grande, pero también la más desconocida de las inmobiliarias calientes, es la catalana Aisa, Actuaciones, Actividades e Inversiones Inmobiliarias. Después de una macroampliación de capital de más de 30 millones cerrada en diciembre y de una subida del 49,56% en lo que va de año, ha alcanzado una capitalización de 919 millones de euros.

Su anonimato entre el gran público se debe a que no cotiza en el continuo, sino en el primer mercado de la Bolsa de Barcelona. Aisa ha vivido también recientes cambios accionariales: la aseguradora Agrupació Mútua ha reducido su participación al 19,39%, y ahora el control pertenece a Promociones Vandix (Genis Marfà Pons) y a Promo Barna 2000 (Yolanda Peña Guadarrama), con un 33,5% cada uno. Su beneficio hasta septiembre cayó el 94,5% hasta 447.000 euros.

Especulaciones de OPA

¿Qué hay detrás de estos calentones? Estos títulos se han convertido en presa de los especuladores más agresivos –como hace unos meses lo fueron Avanzit, Inypsa y las también inmobiliarias Inmocaral, Urbas o la propia Metrovacesa–, que buscan entrar en ‘la próxima Astroc’. Y como su capital flotante es mínimo, en el momento que entra un poco de dinero, su precio se va a las nubes.

Según varios analistas consultados, estos inversores especulan con la posibilidad de que sean objeto de compra por parte de compañías más grandes. Lo cual no deja de tener cierto sentido: “Las inmobiliarias están en el pico del ciclo y estos momentos suelen traer una oleada de consolidaciones, como demuestran las ventas de Parquesol, Fadesa, Urbis, Colonial o Riofisa, porque las compañías pequeñas no van a sobrevivir a la crisis. El mercado especula con que las próximas van a ser las más pequeñas”, explica un analista que prefiere guardar el anonimato. Otro añade que “se espera que sean adquiridas por inmobiliarias medianas que buscan salir a cotizar mediante una compra, como en su día hizo Portillo con Inmocaral o Reyal con Urbis”.

En todo caso, la recomendación unánime para estos valores es de venta, ya que están muy sobrevaloradas y entrar ahora supone un riesgo enorme de quedarse pillado si al final no se concretan esas especulaciones corporativas. Porque los calentones basados en la pura especulación suelen acabar mal. Como dice un clásico del mercado, “cuando la chicharrada está caliente, lagarto, lagarto”.

Fenomenal reflexión que la de E.Segovia... que debería de hacernos reconsiderar si no estamos viviendo una época como la del 2000 en las tecnológicas... si o no ?

Salu2,