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lunes, enero 21, 2008

Claudicación final o el mayor crack de la historia del IBEX ?

Aun a altas horas de la noche, uno sigue analizando lo acontecido en el día de hoy. Hódar explica lo sucedido con unas palabras que he creido conveniente reseñarles aquí... y es que hay que tener nervios de acero para aguantar estas jornadas... pero recuerden que todo pasa... todo.

Los inversores están descontando el peor de los mundos posibles. La caída del Ibex 35 es una severa corrección que amenaza con llevarle a buscar apoyo en 12.000.

Nos hemos gastado ya todos los calificativos posibles para describir el tremendo varapalo que sufrieron ayer la totalidad de las empresas cotizadas. Ver al Ibex 35 caer más de mil puntos es para provocar pánico en los inversores noveles, que se preguntan qué está pasando y qué clase de cataclismo se nos viene encima. Y para inquietar a los más expertos, aunque tenga la piel curtida por el polvo de cien batallas.

Posiblemente, si ayer hubiese abierto sus puertas Wall Street, la sangre no hubiese llegado al río. La caída del viernes no fue importante, ya que el retroceso del S&P 500, el que peor se comportó de los tres principales índices bursátiles norteamericanos, fue del 0,6%. Era su cuarto día de retroceso y el cierre no tuvo lugar en el mínimo de la jornada, lo que se podía interpretar como un freno en el retroceso.

El hecho de que el Nikkei hubiese bajado la noche anterior un 3,86% originó ligeras ventas en la apertura de nuestra bolsa, que se fueron autoalimentando como si de una bola de nieve se tratase.

¿Qué está pasando?

En realidad no está pasando nada. Es incuestionable que hay datos que comienzan a alertar sobre tormentas en el horizonte. Pero lo que nadie tiene claro es si nos llegará como un tornado que arrase lo que pille a su paso, o si irá perdiendo fuerza según se vayan aplicando medidas correctoras que reconduzcan la situación.

La bolsa se anticipa tanto a las fases de expansión como de contracción económica. Pero, en los últimos veinticinco años los crack siempre le han pillado desprevenida y casi por sorpresa. En esta ocasión, parece la "crónica de una muerte anunciada". Y si los crack inesperados se han atajado, más fácil será hacerlo si hay señales, más o menos claras, de alerta sobre la inmediata riada.

Lo que no se puede evitar es la sensación de pánico y el efecto de contagio que se produce ver un desplome de los pesos pesados que llevaron ayer a Iberdrola a perder el 12,%, al Santander dejarse un 9% y a Telefónica bajar un 6,87%.

El temor de las bolsas reside en la posibilidad de recibir de lleno el impacto de una recesión en la primera economía del mundo. Para hablar de recesión hay que asistir a tres trimestres consecutivos de crecimiento negativo del PIB. El dato del tercer trimestre muestra un incremento en la economía de EEUU del 4,9% y del 2,8% en valor anualizado. No se puede hablar de recesión y mucho menos, como ha hecho Alan Greenspan en unas recientes declaraciones, de estaflación, que sería: estancamiento o depresión económica, unida a inflación.

Tenemos la sensación de que se está magnificando el riesgo y lanzando mensajes con tintes sensacionalistas. Curiosamente, los más pesimistas son los grandes bancos americanos que, con su agresividad y falta de prudencia, han incurrido en pérdidas multimillonarias. Probablemente han entrado a saco vendiendo acciones a crédito, futuros sobre índices, valores, opciones y todo lo vendible, con la esperanza de recomponer las maltrechas cuentas de clientes y sus propias pérdidas.

Pero como los retrocesos no duran hasta la eternidad, el día que comiencen a cerrar pociones lo detectaremos por un alto en la caída; luego, cambiaran cortos por largos y los mensajes pesimistas por otros que apunten a la recuperación.

Una dura corrección

Calificar la caída como una dura corrección es más suave que calificarle como un crack, que sería el primero que ocurre en enero.

Lo que han de tener muy claro los inversores es que esto no es el final de las bolsas ni la antesala de su ruina. Hemos sufrido de todo; desde el riesgo a una guerra mundial, en la crisis de los misiles, hasta invasiones de países productores de petróleo o golpes de estado en la URSS. Al final, la bolsa sale adelante y hoy, con las perspectivas del tiempo, el crack de 1987, o los desplomes de 1998, que llevaron a los dos grandes bancos españoles a perder más del 50%, no pasan de ser una mera anécdota en el gráfico histórico.

En el gráfico del Ibex 35 se observa una directriz de largo plazo, con origen en octubre de 2002, y que se proyecta hasta los 12.000 puntos. Hay una directriz de aceleración, con origen en agosto de 2004, que acaba de ser vulnerada. Perdida ésta de forma violenta, el índice se encamina, si Wall Street no lo remedia, hacia los 12.000, sin perder de vista el 11.000 donde está la zona de soportes más fuertes. Confiamos en que no llegue apoyarse en ella, ya que la violencia con la que han bajado los precios tiene que provocar, casi de inmediato, una reacción al alza. Esperamos que lo visto ayer sea la claudicación final.

Con estas palabras de Hódar y el Euribor en mínimos del año... seguiremos trabajando, mañana de nuevo, en este río revuelto...

Saludos,

jueves, enero 10, 2008

Curioso comienzo de Enero...

La verdad es que en estos días... uno ha de recapacitar si ya estamos en recesión... o si los mercados nos están poniendo las cosas peores de lo que realmente están... en un intento desaforado porque el pesimismo nos saque de la bolsa... y nos aleje de ganancias a medio plazo.

Estos días con mis colegas hacía un sencillo cálculo que era:

- La bolsa subió en 2007 ? Sí... contestaría cualquiera de ustedes... pero la respuesta correcta es "no". Ha sido un año de impass en la tendencia alcista que llevamos desde 2003.

Si quitamos a TELEFONICA del Ibex 35, pasamos de ver ganancias de casi el 7% en 2007 a ver pérdidas. Si ademas quitamos a SANTANDER e IBERDROLA vemos pérdidas del -7%.

Cómo puede ser ? la respuesta es fácil... más de 1/3 de valores del Ibex han perdido un tercio de su valor... algunos... ASTROC aparte... más de la mitad.

Pero este es un mes mucho más importante... pues desde 1972 como veremos por el estudio de Hirsch refrescado por Cárpatos estos días, hay una pauta clara los años en los que Enero es alcista... pero para nada clara cuando es bajista, como aparenta querer ser este año.

En 1972 Yale Hirsch, este incansable y excelente analista especializado en ciclos estacionales lo detectó y desde entonces es una de las pautas estacionales más famosas en los EEUU.

Lo que dice la pauta es muy sencillo, lo que haga el mercado en enero, por increíble que parezca, suele ser la pauta que seguirá el resto del año.Si uno se pone a pensar no es tan extraño. Hay que tener en cuenta que es un mes donde las manos fuertes reestructuran cartera. De hecho, es el mes clave del año para hacer esto. Si el mes pasa bajista no es más que una declaración de intenciones de lo que tienen en la cabeza estos leones, lo mismo si termina alcista. Después, lógicamente, un año es muy largo y pueden pasar muchas cosas.

Tendríamos que hablar que desde 1950 el barómetro ha acertado totalmente 43 veces y fallado en 13, lo cual por supuesto tampoco está nada mal y muestra una pauta estacional realmente muy significativa y desde luego interesante.Parece por tanto que lo que pasa en el mes de enero es digno de tener en cuenta para el conjunto del año, aunque hay que tomárselo de una forma relativa, pues hay bastantes excepciones y no es desde luego una pauta para considerarla infalible ni mucho menos.

Pero ya saben que muchas veces esto de las pautas estacionales, dada la tendencia natural de los operadores a ser más alcistas que bajistas, suelen funcionar mejor en los momentos de subida que en los de bajada. Cuando se está en fases bajistas las pautas estacionales van mucho peor, salvo la que habla de los 6 peores meses del año. Veamos qué pasó cuando en enero se subió, es decir, cuando se vaticinaba una subida en el conjunto del año.

Tenemos desde 1950, 31 ocasiones en que tras una subida en enero se subió también el resto del año, y solo 3 fallos, como vemos un registro impresionante.

En concreto los fallos son en:

- 1966 seguido de una bajada del 13%.
- 1994 seguido de una bajada que no llegó al 2%.
- 2001 seguido con la fuerte bajada de todos recordada del 13%.

Es decir, queda claro que sería una buena cosa para las bolsas que en enero se terminara al alza, desde 1950 el 91,6% de los años en que enero ha terminado al alza el año lo ha hecho también.

De momento la cosa anda muy torcida, pero aún queda mucho mes. La mayoría de los fallos los da cuando enero es negativo, ahí tiene 12 aciertos y 10 fallos. Así que ojo, la estadística de largo plazo está distorsionada por los numerosos fallos cuando enero es negativo y podemos concluir:

1- El 'efecto enero' es cierto y con gran poder predictivo cuando enero es alcista. Es decir, un enero alcista suele llevar a un año alcista, con excepciones raras aunque violentas.
2- Su poder predictivo es bajo cuando enero es negativo. Es decir, cuando enero es negativo no quiere decir nada.

Aun queda mucho mes por delante... y quizá hay demasiado pesimismo... que como saben es la antesala de las vueltas al alza. El daño parece estar concentrado en bancos e inmuebles cotizados... y en una España que aterriza y corrige excesos pasados... ahora bien... momento de comprar en rebajas ?

Saludos,