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viernes, noviembre 27, 2009

Una de bancos... dónde está cada uno ?

Ahora que va tocando cerrar el ejercicio... y componer carteras para el año que viene... una de las pocas casas de análisis que han quedado vivas, nos ofrece un interesante análisis sobre el sector bancario global donde trata de poner a cada uno en su lugar.

La casa: Morgan Stanley.

El mensaje: Hay potencial en el sector financiero, pero se ha cubierto el 60% de la normalización

En España el consejo es claro: sobreponderar BBVA y Banco Santander cómo únicos ganadores de la crisis... y lo demás... pues mucho cuidado.


Los expertos de Morgan Stanley han incluido esta mañana a Société Générale y SHB en su “Best Ideas Model Portfolio”, al mismo tiempo que sacan de éste al banco SEB, que ha sido rebajado a infranponderar.

Para la firma, esta revisión, y otras que han llevado a cabo con anterioridad, “reduce la capacidad de recuperación en la cotización de este portfolio y continua mejorando la calidad de dichos valores para el año que viene”, en parte porque, desde su punto de vista, “ya hemos cubierto cerca del 60% de la normalización de la cotización del sector y el recorrido restante será más sensible a la publicación de datos –previsiones y provisiones- y al cambio en la reglamentación”.

A pesar de esto, Morgan Stanley aún ven potencial en el sector y esperan que el retorno de ganancias sea amplio.

Así quedan las recomendación de estos analistas para el sector financiero:

SOBREPONDERAR

BBVA, Banco Santander, Credit Suisse, Barclays, Société Générale, Intesa San Paolo, Sberbank, Credit Agricole, UniCredit, Man Group, Schroders, SHB, EFG, Julius Baer, Tullet, 3i, D Börse.



IGUAL QUE EL MERCADO

BNP Paribas, National Bank of Greece, Piraeus, Deutsche Bank, Danske Bank, Partners Group, St. Chartered, Nordea, Lloyds BG, HSBC, Yapi Kredi, ICAP, OTP, Aberdeen, Gottex, Tetragon, PKO BP, Erste Bank, Garanti Bank, Isbank.

INFRAPONDERAR

Popular, Commerzbank, Bolsa y Mercados, Monte dei Paschi, Raiffeisen Int'l, SEB, Dexia, Aareal Bank, Postbank, Banesto, Bankinter, LSE, Sabadell, Pekao, VTB, Akbank.


Vamos... que visto este informe, lo mediano ni tocarlo si no son gestores de fortunas.

Recuerden que 2010 se las puede traer...

Saludos,

lunes, noviembre 23, 2009

Feliz 2011 !

Somos varios los que pese al vértido de la situación actual... y el confort de dejarse llevar arriba por los mercados, los que no nos despegamos del suelo y seguimos viendo graves problemas en la realidad.

2.010 quizá sea el año en que se culmine la batalla entre la realidad de las empresas y la virtualidad de los mercados... y es casi seguro que será la testaruda realidad la que acabe por imponerse.

Como dice el Sr. Artero en su reflexión de hoy para El Confidencial, posiblemente 2010 va a ser el año clave en la resolución de esta crisis. "Será el trágico pero necesario colofón a cerca de tres años de dificultades. Trágico pues la ilusión de que se ha avanzado mucho en la resolución de los problemas que provocaron su estallido se enfrentará con la constatación de que se agota la munición y que nos encontramos casi como al principio en términos tanto de endeudamiento del sistema como de desequilibrios globales. Imprescindible este post de Robert Shiller en NYT sobre el particular (New York Times, What if a recovery is all in your head?). Necesario porque servirá para empezar a establecer las políticas adecuadas que la economía real necesita para salir del atolladero en el que se halla y que pasan por sustituir la urgencia por la diligencia de una vez por todas antes de que sea demasiado tarde.

No es difícil llegar a tal conclusión. Nos encontramos en el momento de mayor expansión monetaria global de la Historia. No sólo el precio oficial del dinero se encuentra por los suelos, sino que ocurre lo mismo con la referencia utilizadas por las entidades financieras para prestarse el dinero entre sí. De modo paralelo, y por si fuera poco, las autoridades correspondientes han decidido contribuir al festín de la liquidez inyectando dinero a demanda a un coste irrisorio, por una parte, y abaratando la financiación mediantes compras selectivas de activos financieros vinculados a sectores deprimidos como el inmobiliario, por otra. De este modo, cierto, se habría resuelto el potencial riesgo sistémico del sistema bancario y sucedáneos.

Si en este entorno excepcionalmente benigno las instituciones financieras no prestan ni a empresas ni a particulares, olvídense de que lo hagan en 2010 (Por qué la banca tiembla ante 2010): la contracción de su margen financiero, por una parte, y el aumento de una morosidad corporativa que, ellas mismas, con su cicatería, habrán contribuido a crear, por otra, harán que mantengan aún más tirantes las bridas de la financiación, generando así un círculo vicioso que sólo la acción administrativa será capaz de romper. ¿Cómo? Obligando a que una parte sustancial de las inyecciones institucionales se destinen al aumento del crédito al sector privado (determinado por el banco central respectivo) y estableciendo un mecanismo de riesgo privado con aval parcial público que permita que el dinero fluya allá donde se necesita (por imposición del ejecutivo). De lo contrario, seguiremos viendo cómo el dinero de los contribuyentes no revierte más que en los bolsillos de unos escogidos que no tienen más mérito que el habernos llevado al borde del abismo.

Ocurre lo mismo con la política fiscal. Nunca como hasta ahora los gobiernos han intervenido en la economía de una manera más aparatosa en términos de pluralidad de iniciativas y recursos para llevarlas a cabo. Se ha reforzado el funcionamiento de los estabilizadores automáticos a través de toda suerte de mecanismos de sostenimiento de la demanda, por una parte, y asistenciales, por otra. Sin embargo, al igual con lo que ocurría con las actuaciones sobre los tipos de interés, el esfuerzo ha sido baldío tanto en términos de mejora sostenida del consumo y la inversión como de generación de empleo. El resultado ha sido un endeudamiento público sin precedentes en un entorno de colapso de los ingresos públicos y de aumento del gasto asistencial recurrente cuyo repago e intereses amenazan con nuevos sobresaltos (Telegraph, How to prepare for potential global collapse). Es el fruto de unas propuestas, en muchos casos, de contenido más político que económico que buscaban satisfacer a colectivos concretos antes que al conjunto de la ciudadanía. Es momento del borrón y cuenta nueva, eso sí, con un margen de maniobra mucho más reducido para empezar a pensar de verdad en lo estructural frente a lo coyuntural.

Es de prever, y vuelvo al origen de esta pieza, que sea en el ejercicio 2010 cuando la excepcionalidad de las medidas adoptadas comience a revertirse. El BCE ya ha anunciado un freno a las inyecciones extraordinarias de liquidez para marzo de 2010 mientras que la inflación reciente de activos financieros y materias primas (de forma interrelacionada) colocará al supervisor norteamericano en una situación cada vez más incómoda para mantener su inusitada laxitud actual. Por su parte, la necesidad de cumplir con el Pacto de Estabilidad en 2012, obligará a los gobiernos de la Unión Europea a administrar con más rigor sus recursos desde ya si no quieren exponerse a las sanciones comunitarias (que me da que les importa lo justo, pero bueno), mientras que el excesivo endeudamiento del Tesoro norteamericano puede en un momento dado devenir en una crisis de confianza sobre su capacidad de repago y su moneda, que provocaría nuevos y más preocupantes momentos de incertidumbre a nivel global. No puede crecer ilimitadamente.

¿Qué ocurrirá entonces? Una situación muy parecida a la que nos enfrentamos en el verano de 2007. De repente se constatará que la alharaca financiera no es más que humo, un permanente reciclado de dinero entre la banca, con la ayuda de los bancos centrales, y los gobiernos. Que la economía real ha avanzado poco o nada desde el inicio de la crisis, especialmente en las sociedades desarrolladas. De hecho, habrá ido hacia atrás como los cangrejos al sufrir una reducción sustancial de su riqueza patrimonial que responde por unas deudas que apenas se habrán reducido marginalmente en el periodo. Que el problema de base, por tanto, no sólo no se ha resuelto sino que ha aumentado con el tiempo, resultado de la generosidad con la que se ha tirado de recursos públicos. Y que es momento de que establecer políticas que tengan por objetivo quienes son el sostén último de todo el entramado macro: ciudadanos y empresas, clientes y proveedores, a su vez, del sector financiero, raíz de su existencia. Será, sin lugar a dudas, la última oportunidad antes de que sea demasiado tarde."

Buena semana a todos... y démosle una vuelta a aquello de "mantener... o vender" pensando siempre que tenemos hasta Marzo como fecha para que las medidas que han hecho que el globo siga hinchado comiencen a revertirse...

viernes, noviembre 20, 2009

El precio de la tranquilidad...

El diferencial de rentabilidades entre la deuda española y la alemana se amplía a 60 puntos básicos, la cifra más alta desde mediados de Octubre.

Y es que lo creamos o no la indisciplina presupuesta de un país que no hace nada para remediar el gastar mucho más de lo que ingresa... hará que para 2010 veamos al Tesoro pagar tipos mucho más altos para poder colocar la ingente masa de deuda que la situación actual está provocando.

Como analizaba esta semana con un buen amigo... una cosa es que el tipo oficinal del dinero siga bajo... y otra bien distinta (como ya vimos cuando el Euribor se disparó el pasado año) que veamos súbitas subidas en la rentabilidad que tienen que pagar algunos Estados, entre ellos el nuestro para pagar sus políticas de gasto actual.

Y es que... estimados lectores, viendo el mercado actual... muchos inversores comienzar a fiarse casi más de algunas empresas que de algunos Estados... lo cual sin duda puede llevarnos a las puestas de la próxima crisis: la falta de credbilidad en que los Gobiernos puedan soportar abultadas cifras de deuda en economías maduras sin un business plan trabajado que les permita equilibrar ingresos y gastos.

Pasen un buen fin de semana,