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lunes, noviembre 29, 2010

Soluciones a la deuda... QUITAmos ? en vez de poner ?

Desastroso comienzo de semana con un cáncer, el contagio de la crisis entre países de la zona Euro que hoy se extendía a nuevos afectados y que presionaba nuevamente la moneda única y los principales índices a la baja... sí... hoy bajaba todo.

Pueden leer en el siguiente link que les adjunto una muy buena reflexión que realmente es para pensar... por qué no una quita de deuda y entrar de lleno en el fondo del problema, la incapacidad manifiesta de revolver deuda e intereses ?

Pasen y lean...

http://www.euribor.com.es/2010/11/26/la-semana-en-los-mercados-77/

""Y es que más que de malos y buenos, creo que hablamos de ineptos: sabiendo el fracaso que ha supuesto el rescate a Grecia, ¿por qué hacer lo mismo con Irlanda? No tiene sentido.

Justo esta semana ha hecho un año del segundo caso de importancia de la crisis de deuda soberana tras Islandia, una gran empresa estatal de Dubai anunció que no podía cumplir los plazos establecidos para devolver el dinero que le habían prestado.

En su momento provocó pánico pero aquello se resolvió y a día de hoy el riesgo-país de Dubai es de menos de la mitad que el griego, ¿Por qué, si Grecia tiene detrás el apoyo económico y político de toda la €zona? Porque Dubai hizo lo que haríamos cualquiera de nosotros si no pudiéramos pagar nuestra hipoteca o devolver un crédito, ir al banco a negociar y dejarles claro que o cambian las condiciones o perderán todo su dinero; y claro, a más deuda, mejor capacidad de renegociación. De este modo Dubai consiguió aplazar los vencimientos, reducir el montante y tener menor presión.

Por supuesto es injusto, el banco alemán que prestó dinero al Allied Irish Bank confiando en que lo gestionara bien no merece que le retrasen la devolución varios años o que le hagan una quita del 20% pero, ¿Acaso es justo que los errores de dos bancos sean pagados por los ciudadanos alemanes que vía impuestos aportan el dinero del rescate y por los ciudadanos irlandeses que con su sacrifico pagan los intereses de ese capital? Y sobre todo, ¿Cuál es la mejor solución al problema? Porque con Grecia hemos visto que ni el dinero europeo ni los esfuerzos de los griegos consiguen nada porque es un país tan pequeño

que no tiene capacidad para generar lo que debe, mucho menos en un contexto de crisis global. Exactamente lo mismo que le pasa a Irlanda, ¿De dónde va a sacar 85 mil millones de euros más sus intereses? ¿De dónde los podría sacar Portugal? Los recortes tienen un límite y además afectan al crecimiento luego arreglar los problemas de la deuda con más deuda no solucionan el problema, que es eliminarla.

Por supuesto jamás deberíamos haber llegado a este punto pero una vez aquí, y viendo cómo el mercado descuenta que antes o después se reestructurará la deuda griega, ¿Por qué caer en lo mismo con Irlanda, por qué no negociar emisores con deudores antes de que empeore aún más la situación, en lugar de hacer pagar a los ciudadanos los errores de políticos y banqueros? Seguro que también nos salpica pero si el problema se soluciona, seguro que merece más la pena que ver cómo decenas de miles de millones de euros no mejoran nada.

Denle una pensada... y crucemos los dedos para poder pasar unas navidades en paz...

sábado, noviembre 27, 2010

Un poco de historia...sobre bancarrotas y resurgimientos

Encuentro en la lectura del sábado en la mañana una compilación de Carlos Camino sobre el pasado del otrora Imperio Español y la sucesión de esplendores y bancarrotas que se dieron en siglos anteriores. Merece la pena su lectura y posterior reflexión...

Hubo una época en la que el solo nombre de España provocaba pavor en Europa. Hoy, sin necesidad de los legendarios tercios, el viejo continente también tiembla al oír nuestro nombre, aunque esta vez por razones muy diversas. Nuestro país vive al borde de la navaja (económica) y nuestros vecinos temen que sus economías puedan verse atrapadas por el remolino provocado por nuestro hundimiento. Un hecho que no es nuevo en nuestra historia, porque España ya estuvo en otras ocasiones al borde del abismo.

La primera vez, paradójicamente, se produjo en un periodo de plena expansión, durante el Siglo de Oro. Felipe II recibió en 1556 de su padre, el emperador Carlos V, un imperio donde no se ponía el sol, con una floreciente Castilla y con las grandes reservas de metales preciosos procedentes del Nuevo Mundo. A pesar de este reluciente patrimonio, la herencia venía envenenada por una deuda de 20 millones de ducados que don Carlos contrajo principalmente al adquirir el título de emperador.

Solo un año después de su llegada al trono, Felipe II se vio obligado a proclamar la primera bancarrota de las arcas españolas, un hecho que se repitió en dos ocasiones durante su reinado (en 1575 y 1596, concretamente). Las guerras y los gastos que conlleva un inmenso imperio llevaron a Castilla a soportar grandes cargas impositivas, amén de una alta inflación y de una grave crisis, tras ver reducido su importante comercio de lana por el conflicto con los Países Bajos, su principal cliente. Por otra parte, los ingresos producidos por las minas de América Latina suponían un 20% del total de las arcas del Estado.

Al final de su reinado, en 1598, mientras la inflación hundía en la miseria a Castilla, su sucesor, Felipe III, heredaba tres frentes abiertos y una deuda que quintuplicaba la inicial. En 1607, España volvía a proclamar la bancarrota, el mismo año en que se hundía la familia Fugger, los prestamistas que habían ayudado a Carlos V a alcanzar el título de emperador, quizás por su exceso de confianza en la deuda española.

A lo largo del XVII, las arcas españolas se declararon en bancarrota otras dos veces. Con la llegada de los Borbones, a principios del siglo XVIII, las finanzas nacionales emprendieron un proceso de modernización, lo que no impidió nuevos problemas en las décadas venideras.
El ajetreado siglo XIX

La guerra con la Francia revolucionaria acarreó nuevas deudas para una decadente España, que comenzó de una manera un tanto precaria un desastroso siglo en el que la bancarrota sería un constante en la vida del país, siendo declarada hasta en seis ocasiones. Guerras, pronunciamientos, pérdida de las colonias y un constante retraso en la Revolución Industrial llevaron a la economía del país a un estado ruinoso, que agravó la fiebre del ferrocarril.

Los continuos pronunciamientos, unidos a las guerras carlistas, provocaron graves dificultades. Además, al contrario que en los siglos anteriores, España no pudo aprovechar los recursos de las minas de América, debido a sus procesos de independencia.

Salvados de la bancarrota

Aun siendo menos ajetreado que el anterior, en el siglo XX, España tampoco vivió tranquila. La corona española sufrió el dolor de la pérdida de Cuba, Filipinas y Puerto Rico en el ocaso del siglo XIX. Asimismo, diversos conflictos en el exterior y, sobre todo, la terrible Guerra Civil, agotaron también los recursos del país. Sin embargo, a pesar de estos contratiempos y con el fantasma de la deuda extendiendo el terror, España no se declaró en bancarrota.

Sí es cierto que al terminar la Guerra Civil, Franco sólo reconoció las deudas contraídas por el bando Nacional, por lo que dejó sin sufragar las reclamaciones de los países que ayudaron económicamente a la República. Llegaron entonces los tiempos de la autarquía y del gasógeno.

Con el país agotado y con los posibles aliados del régimen derrotados en la Segunda Guerra Mundial, España se vio sumida en una terrible penuria que la situó, una vez más, en la cuerda floja. En 1957, con el modelo totalmente agotado y con la bancarrota acechando, Franco dio un giro a su Gobierno, incluyendo a los tecnócratas del Opus Dei, que sembraron las bases del crecimiento español de los años 60.

Hoy, como entonces, la bancarrota de España es la pesadilla de los acreedores. Queda por ver si en los libros de historia seguirá narrándose que la última bancarrota hispana ocurrió en el siglo XIX.

Para que luego digan que esto no se veía venir....

Pueden leer el artículo completo en:

http://www.elconfidencial.com/espana/espana-historia-bancarrotas-resurgimientos-20101127-72024.html

Saludos,

miércoles, noviembre 24, 2010

Regreso al pasado...o qué pasaría si se acaba con el Euro por ING

De especial interés es el estudio que han publicado hoy los especialistas de ING sobre las consecuencias posibles de la vuelta a las divisas originales para cada país de la zona Euro... no tiene desperdicio pero lo más curioso de todo... es que la vida seguiría... y no veríamos más allá de bajadas del 5% del PIB en los países mejor preparados como Reino Unido o Alemania... frente a hiperinflaciones y posibles problemas de orden social en el resto.

Es el riesgo del "cada palo que aguante su vela" como piden los alemanes cada vez más fuerte.

El trauma inicial es suficientemente grave como para hacer reflexionar a aquellos que alegremente proponen la salida de la eurozona como una opción política”, añade este informe, en un claro reproche a los políticos alemanes y economistas que han hablado abiertamente de expulsar a los miembros más débiles del grupo.

El nuevo dracma griego se derrumbaría un 80% sobre el nuevo marco alemán. Las monedas de España, Portugal e Irlanda se reduciría en un 50% o más, haciendo que la inflación se disparan en doble dígitos. “El impacto sería dramático y traumático”, añade.

ING ha tratado de desvelar las complejas consecuencias de la hipótesis de desintegración del euro, y concluyó que incluso una salida quirúrgica por parte de Grecia en solitario, perjudicaría a todos, y sería suicida para Grecia. Tanto los estados débiles como los fuertes sufrirán desaceleraciones violentas sufrirían si la eurozona se desmantela para todos, aunque cada uno de maneras muy diferentes. “En el primer año, la producción caería entre un 5% y un 9%”.

El ámbito económico germánico se enfrentaría a un “shok deflacionario”. El dólar de EE.UU. se situaría a 85 centavos frente al equivalente en euros, con una “ventaja temporal” de cerca de 75 centavos. Esto llevaría a los EE.UU. a una aguda deflación, y Norteamérica se enfrentaría a una recesión de double-dip (”recesión secundaria” se viene denominando ese dibujo de gráfico que se supone pinta la actual situación de la economía de los EEUU).

Europa del Este se contraería un 5% sólo en el 2011.

Los flujos que buscan refugio seguro llevarían los mercados más firmes de deuda cerca de un 0,5%, de lejos las retribuciones más bajas de su historia, mientras que el Club Med (los PIIGS, la Europa mediterránea más Irlanda) alcanzaría precios brutales, alcanzando porcentajes de retribución de entre el 7% y el 12%

Pueden leer el informe completo en :

http://elcomentario.tv/escandalera/crispin/los-riesgos-de-ruptura-de-la-union-monetaria-europea-dejarian-chiquita-la-quiebra-de-lehman-advierte-ing-de-ambrose-evans-pritchard-en-el-telegraph/09/07/2010/

Siendo así... no es de extrañar que el precio del oro suba...

Saludos y feliz día de acción de gracias,

domingo, noviembre 21, 2010

Roubini vuelve a la carga... España, el auténtico problema europeo ?

Roubini vuelve a asustar: “La verdadera pesadilla de la crisis es España”

Con Irlanda no se acabará la crisis financiera. Para el economista Nouriel Roubini el siguiente en hundirse será Portugal, aunque la verdadera “pesadilla de este dominó” es España. “Si España cae en el precipicio no habrá dinero suficiente para rescatarla”, sentencia.

Nouriel Roubini, uno de los economistas más influyentes a nivel mundial, ha vuelto a arremeter contra España en una entrevista a la CNBC. Mientras que está convencido de que debido a la gravedad de los problemas de deuda en Portugal, el país va a perder el acceso a los mercados -lo que significará requerir el apoyo del FMI-, alerta de que la verdadera pesadilla de la situación que atraviesa Europa es España, a quien llama “el elefante en la sala”.

“Se puede trazar un anillo cerca de España. Y se puede proporcionar la financiación oficial a Irlanda, Portugal y Grecia durante tres años, dejándolos fuera del mercado y a la espera de una futura reestructuración de deuda. Pero si España cae en el precipicio, no hay dinero suficiente para rescatarla. España es demasiado grande para quebrar y también para ser rescatada”, asegura.

Con España el primer problema es el de su deuda pública, un billón de euros, pero también tiene un billón de euros en pasivos externos privados. Para problemas de esa magnitud, simplemente no hay suficientes recursos gubernamentales o supragubernamentales para rescatarla.

Super rescates

Por otro lado, Roubini afirma en la entrevista que “hemos decidido socializar las pérdidas privadas del sistema bancario. Ahora usted tiene un enorme incremento en la deuda pública pasando de un 7% del PIB. Pronto será del 120%. Grecia ya está en el 120%”. En este sentido, cree que cualquier nuevo intento de intervención sólo va aumentar la magnitud del problema de deuda soberana.

“Ahora usted tiene un montón de super rescates de deuda soberana del FMI, la UE, la Eurozona. Esencialmente, los “super rescates” de esta deuda soberana incrementan la escala y la concentración de los problemas. No va a venir nadie de Marte o la Luna que rescate al FMI o a la Eurozona”, explica.

“En algún momento será necesario que los acreedores de los bancos tomen la palabra y les obliguen a reestructurarse, de lo contrario, uno pondrá toda su deuda en el balance del Gobierno, y el Gobierno terminará siendo insolvente”.

Para Francia también reparte Roubini: “Sarkozy llegó al Gobierno diciendo que iba a hacer un montón de reformas y no las ha hecho. En este momento es débil y puede perder las elecciones; por tanto, retrasará la austeridad fiscal y las reformas”.

Los vigilantes de la deuda pueden haber despertado por primera vez en Grecia, Irlanda y Portugal. Pero “Francia no está mucho mejor que la periferia”, ya que la posibilidad de que se den pronto los pasos adecuados en el país no es muy grande.

Pueden leer el artículo completo de María Martínez en http://www.invertia.com/noticias/articulo-final.asp?idNoticia=2434223

Los próximos meses prometen ser de cuidado... alguna sugerencia ?